Patología femoropatelar

Se trata del motivo más frecuente de consulta a nivel de la rodilla. Los problemas que podemos tener en la articulación femoropatelar son básicamente dos: el dolor y la inestabilidad, aunque a veces pueden verse interconectados.

El dolor femoropatelar se manifiesta como un dolor en la cara anterior de la rodilla y se calcula que representa un 50% de todas las dolencias de la rodilla. Aunque no se conoce con exactitud su origen, se considera que es generado por la irritación del tejido sinovial que envuelve a la rótula. Este dolor aparece como consecuencia del aumento de presión en esta articulación, lo que sucede conforme la rodilla se va flexionando entre los 30 y los 90º. Por ello, este dolor se presenta tan característicamente al bajar o subir escaleras, o al estar mucho tiempo con las rodillas flexionadas.

El diagnóstico clínico, apoyado en una correcta interpretación de las pruebas de imagen, permite abordar este problema desde su origen, evitando tratamientos médicos o cirugías innecesarias que estos pacientes reciben con frecuencia. Lamentablemente se trata de pacientes frecuentemente tratados de manera incorrecta tanto por médicos, como por fisioterapeutas y que muchas veces lo único que requieren es una modificación de hábitos deportivos y unas pautas de tonificación muscular específicas, por lo que la valoración por un especialista en el tema resulta trascendental.

La luxación de la rótula o inestabilidad femoropatelar se presenta cuando la movilidad de la rótula se encuentra anormalmente aumentada y puede o no cursar con dolor. A diferencia del dolor femoropatelar, la inestabilidad rotuliana requiere en un alto porcentaje de los casos de tratamiento quirúrgico, dado que cada episodio de luxación genera un daño irreversible en el cartílago.

En la mayoría de los casos existen factores anatómicos predisponentes. El estudio al detalle de todos ellos con pruebas diagnósticas específicas, permite abordar el problema de forma integral e indicar un tratamiento a la carta para cada paciente. La elección de las múltiples técnicas quirúrgicas disponibles (reconstrucción de ligamento patelofemoral medial, osteotomías del tubérculo tibial, osteotomías desrotadoras, liberación del alerón rotuliano lateral, trocleoplastia, etc.), se basa en las alteraciones particulares de cada paciente. Cada una de estas técnicas se pueden realizar de forma aislada o asociadas entre ellas en una misma cirugía, por lo que se recomienda que estas intervenciones se lleven a cabo por cirujanos expertos.